Leonardo Anselmi

La abolición de la inconsciencia

Posted in 1 by leonardoanselmi on 7 abril, 2010

“Cambia lo superficial, cambia también lo profundo; cambia el modo de pensar, cambia todo en este mundo; cambia el clima con los años, cambia el pastor su rebaño, y así como todo cambia que yo cambie no es extraño…” Julio Numhauser

 

¿Existe alguna posibilidad de que aquellas personas aficionadas a las corridas de toros reconsideren su postura? A mi no me cabe duda de que sí, y a las pruebas me remito. 

 

Primero les quiero presentar a Álvaro Múnera; antiguamente le conocían como “el Pilarico”, un torero colombiano de gran proyección que el día 22 de Septiembre de 1984, en la plaza de toros de Albacete, recibió una cornada que acabó con su vida. Su vida hasta el momento, porque Álvaro volvió a nacer.

En el 2008 participé en una de sus ponencias y mi pregunta fue directa: “la cornada en Albacete ¿suerte o tragedia?” Con una tranquilidad digna de una persona que parecía conocer de antemano la pregunta me respondió “suerte, aquel día empecé a vivir”.

Hoy Álvaro Múnera es Regidor de Medellín, y Presidente de la Fundación FAUNA, a la vez que uno de los líderes del movimiento animalista en Colombia.

El siguiente vídeo lo grabó a pedido de la Plataforma PROU para ser entregado a todos los Diputados Catalanes.

 

Menos conocido es el caso de otro torero andaluz, Chiquilín de Córdoba, que en el año 2007 concedió una entrevista al diario ABC, y que se tituló “Yo he visto a los toros llorar”. En la misma el ex – torero manifestó que ya vuelve la cara ante un descabello, y que “los animales sufren y les duelen las cosas”.

 

También les quiero contar la historia de mi amigo José Maria Bautista, oriundo de Motril, Granada, un gran tipo al que conocí por cuestiones laborales. Era una época en la que sin gustarme las corridas de toros, tampoco estaba vinculado todavía al movimiento por los derechos de los animales, por lo que el tema “toros sí, toros no” no salió entre nuestras conversaciones. Algo impensable 4 años después, cuando volvimos a vernos en su tierra y me preguntó “¿y tú por qué eres vegetariano?”

La conversación duró poco más de una hora. Hoy José María, poeta por afición y buen tipo por condición, ya no es aficionado a las corridas de toros, sino que además uno de sus poemas está listado en el libro que dirigió mi amigo Ángel Padilla, “Poetas contra Toreros”.

 

Les hablaré además de Antonio Moreno Abolafio, hoy presidente del Colectivo Andaluz Contra el Maltrato Animal. De la mano de Antonio yo entendí mucho sobre el toreo, y mucho sobre el taurino. Comprendí que una persona aficionada a las corridas de toros no es un verdugo sino una víctima. Una víctima de un modelo educativo que no eligió, que no pidió, que simplemente recibió, como la mayoría de los modelos educativos que todos y cada uno de nosotros recibimos.  Todavía recuerdo algo que Antonio me dijo a las puertas de las plaza de toros de Barcelona, el día en que 5000 personas nos congregábamos para pedir la abolición de las corridas de toros. Mientras mirábamos los aficionados entrar a las plazas le pregunté “¿crees que estas manifestaciones les ayudan a tomar consciencia o causan el efecto contrario?” Antonio me respondió “yo no los puedo culpar: el colorido, los amigos, la música, hasta el aroma te cautiva. Yo sé lo que se siente estando allí dentro, simplemente me gustaría que cada uno de ellos pueda saber lo que se siente estando aquí fuera”.

Pero Antonio se explica mucho mejor hablando que por escrito; así que aquí les pego el link a una parte de su comparecencia en el Parlament de Catalunya. Cuando queráis invertir muy bien unos buenos 30 minutos, os recomiendo que miréis a consciencia esta comparecencia.

1ª parte: http://www.parlament.cat/web/actualitat/canal-parlament/videos?p_cp1=600000&p_cp2=601815&p_cp3=76&p_cp22=cerca

2ª Parte: http://www.parlament.cat/web/actualitat/canal-parlament/videos?p_cp1=600000&p_cp2=601962&p_cp3=76&p_cp22=cerca

 

Y para despedirme quiero compartir con vosotros una grata sorpresa que me encontré, hace apenas dos días, navegando por internet en el diario La Verdad de Murcia: Corridas de toros.   

Con tanta evidencia sobre la mesa sólo me quedan un par de reflexiones.

La primera la encamino directamente a los aficionados a las corridas de toros. ¿Piensan Ustedes que un elemento tan importante de la cultura y la tradición en estas tierras, que ha generado tantas obras de arte, libros, poesías, canciones, debe morirse de la forma en que lo está haciendo? ¿debe morirse la tauromaquia agonizando entre respiradores automáticos también conocidos como “dinero público”, que la industria mendiga arrastrada entre los pasillos de las diferentes administraciones? ¿debe morir entre chapuzas, afeitados, toros drogados y sin casta, a mano de presidentes de plaza corruptos, políticos oportunistas, empresarios insaciables y toreros auto-endiosados?

Y la segunda reflexión la dirijo al público en general. Conozco no sólo a estos “arrepentidos”, he conocido a muchos más. Muchos nos escriben dándonos ánimos, incluso confesando, hasta penitentes, que hasta hace no mucho se deleitaban viendo morir animales tras un insoportable sufrimiento en el ruedo. Sin embargo no conozco ningún antitaurino que se haya pasado al lado contrario. ¿Esto quiere decir algo? Por supuesto que sí. Quiere decir que la consciencia es un proceso evolutivo. Si tomamos consciencia evolucionamos. Y esto no sólo beneficia a los animales, la evolución nos beneficia a todos.

Por la abolición de la inconsciencia.

 

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Matar al mensajero

Posted in 1 by leonardoanselmi on 5 abril, 2010

No me fue fácil decidir cuál sería mi primera publicación en este blog. En cierta medida interpreto esta decisión como una escalera en el orden de prioridades propio, personal, individual, pero también institucional. Porque es que al estar tan comprometido con el movimiento por los derechos de los animales, y al haber hecho de mi vida un activismo y de mi activismo una vida, creí oportuno comenzar por refutar, explicar, rebatir y objetar algunos argumentos que la industria taurina, mediante sus portales en internet, se ha encargado de divulgar como estrategia para “matar al mensajero (cuando no se puede con el mensaje)”.

A finales del año 2008 el movimiento abolicionista de Cataluña, unificado bajo el nombre de Plataforma PROU (que quiere decir “basta” en catalán), comenzó una carrera legislativa que, de acabar en una victoria, lograría la abolición definitiva de las corridas de toros en esta Comunidad Autónoma. Un hecho histórico en texto y en contexto: sería la primera vez que el movimiento animalista se organizaba con un mismo objetivo y bajo una misma estrategia; a la vez, era la primera vez que el animalismo utilizaría una herramienta de estas características, una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), recurso democrático recogido en la constitución y reglamentado por la autonomía.

Desde que en Diciembre de 2009 la ILP superara el trámite de las enmiendas a la totalidad, la industria taurina comenzó a tomarnos más en serio, y buena prueba de ello son los ataques desmedidos, injustificados y camorreros que hemos recibido algunos de nosotros, personas vinculadas a la campaña de algún modo. Gandhi decía “Primero te ignoran. Luego se ríen de ti. Luego te atacan. Entonces ganas”. Si esto es cierto, y yo creo que sí, nos encontramos en el tercer escalón del proceso. Son tantos y tan variados los ataques que recibimos a diario por parte de esta industria que podríamos ordenarlos y clasificarlos por colores, aromas y sabores, mejor dicho, por cómo se ven, por cómo apestan y por lo mal que saben algunos de ellos.

Uno de los principales blancos de esta campaña de estigma y difamación fue un tal Leonardo Anselmi, pero tranquilos que no soy yo. Es otro. Uno que cobra fortunas de unas multinacionales, pero que paradójicamente “es un anti-sistema”. Uno que tiene negocios vinculados a la venta de animales de compañía, por mucho que se oponga a ella, incluso de forma pública y mediática. Uno que asesora a más de mil políticos y Ayuntamientos. Tras esa oleada de falacias, mentiras, engaños y manipulación, yo, que me llamo igual que este señor inventado por la industria taurina, he recibido amenazas y ataques de todos los tipos y colores.

En lugar de tanta paranoia infundada ¿no era más fácil y más sensato pensar que Anselmi es un activista por los derechos de los animales, que trabajando en el seno de una Plataforma ciudadana cumplió el rol de Portavoz de la misma? Parece ser que no. Por mucho más lógico que parezca. Por mucho más sensato que suene. Este señor, Anselmi, es y será lo que la industria taurina quiera, o se invente, que sea o deba ser. Apenas nos conviene que este señor trabaje por los animales, y mucho menos que no sea catalán de nombre, acento y apellido, pues no se le puede acusar de independentista.

Necedades aparte, las probabilidades de frenar la abolición de las corridas de toros son más bien bajas, por no decir nulas. Menos aún con estrategias tan mediocres como la mencionada. El aumento de la consciencia animalista en la sociedad va en claro aumento y subiendo; Cataluña marca la cresta de la ola pero detrás viene mucha más agua, salada y mineralizada, joven y entusiasta, empujando, saliendo a la calle, reivindicando, evolucionando poco a poco. Tendrán que maldecir a muchos activistas, difamar a cientos de organizaciones, amedrentar a millares de abolicionistas, en definitiva, “matar a miles de mensajeros”. Porque en algo sí que estamos de acuerdo: no pueden con el mensaje.

Varias personas del ámbito académico, mediático, de la cultura, el arte, la política o el deporte han posado de esta forma para pedir el fin de las corridas de toros y en apoyo a la campaña.

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